Viaje a Oslo 2025

A group of 17 students and two instructors from Institut Nòrdic are standing on stone steps in front of the Monolith, a tall, intricately carved sculpture by Gustav Vigeland, located within Vigeland Sculpture Park in Oslo. Other large stone sculptures are visible on either side, under a partly cloudy sky.

Un año más desde Institut Nòrdic hemos realizado un viaje cultural junto al alumnado del centro a un país nórdico. Esta vez el destino escogido ha sido Oslo, la bellísima y ecléctica capital de Noruega, a la que no volvíamos desde 2018, cuando la visitamos en invierno. En esta ocasión hemos tenido un tiempo muy distinto, hemos podido disfrutar y descubrir la ciudad en todo su esplendor primaveral, con días ya muy largos y soleados y unas temperaturas maravillosas. ¡Y nada de lluvia! (aunque, recordad, que si viajáis a cualquier país nórdico un chubasquero nunca puede faltar en la maleta).

Por Laia San José Beltrán

El viaje de este año se ha realizado entre el 1 y el 4 de mayo y ha contado con un grupo de 17 alumnas y alumnos de Institut Nòrdic acompañados por Martine Hansen, directora y responsable de noruego, y Laia San José Beltrán (The Valkyrie’s Vigil), alumna de B1 de sueco e historiadora y experta en cultura nórdica.

Para este viaje Institut Nòrdic ha diseñado un programa que combina el Oslo más moderno con su sorprendente y diversa arquitectura, con el Oslo más antiguo y cultural que rebosa historia por los cuatro costados, visitando lugares emblemáticos y turísticos, pero también otros menos conocidos o habituales. Por supuesto, no podía faltar el broche gastronómico: probar la comida típica de los lugares es una excelente forma de conocer un poquito más el país. Cenamos en el restaurante Schrøder, que sirve comida tradicional noruega como el reno o el bacalao estilo klippfisk. Es un restaurante muy conocido en la ciudad por su antigüedad y por haber aparecido en varias obras de ficción, incluidas las novelas policíacas de Jo Nesbø sobre Harry Hole y en algunos libros de Bjørg Vik. Además, como era uno de mayo, día festivo, tuvimos la suerte de poder ver las calles repletas de personas luciendo traje regional, como el magnífico bunad femenino. Toda una experiencia de inmersión cultural.

A continuación, os detallamos el programa del viaje

The pyramid-shaped Fram Museum building, with "FRAM" written on its facade, stands prominently on a sunny day. In the foreground, two traditional wooden boats are docked at a pier, with calm water next to them. Trees with green leaves and a clear sky are visible in the background, along with a road where a bus can be seen.
El museo Fram es una de las opciones para conocer la historia de Oslo y Noruega

Jueves 1 de mayo (por libre)

Llegada del alumnado desde sus distintos lugares de residencia. Dependiendo de la hora de llegada algunos aprovecharon el día para hacer un recorrido en ferry por el fiordo de Oslo, otros visitaron Akershus Festning (la fortaleza de la ciudad, que alberga el Norges Hjemmefrontmuseum (el Museo de la Resistencia Noruega) y otros visitaron museos como el Fram, el Kon–Tiki o el Nasjonalmuseet, la galería nacional.

The distinctive brick facade of Oslo City Hall (Oslo Rådhus) is visible under a clear sky. The building features two large towers, with a clock face prominently displayed on the taller, right-hand tower. Tram tracks and a street are in the foreground, and a few people can be seen near the building's entrance.
La fachada del Oslo Rådhus es una de las más reconocibles de la capital

Viernes 2 de mayo

Tras un buen desayuno en el hotel nos dirigimos a Frognerparken, uno de los parques más famosos y grandes de Oslo, en cuyo interior visitamos Vigelandsanlegget –turísticamente conocido como Vigelandsparken– son las instalaciones escultóricas creadas por el escultor noruego Gustav Vigeland (1869 – 1943). La visita la realizamos con un guía de la ciudad, Hernán, que nos llevó después a pasear por la arteria más famosa de la ciudad, Karl Johans Gate y sus alrededores, donde visitamos Slottet (el Palacio Real) y Slottsparken (sus jardines), Stortinget (el parlamento), Nationaltheatret (el teatro nacional) o el Norske Nobelinstitutt (en instituto nobel noruego).

Finalizamos la mañana en Oslo rådhus, el ayuntamiento, no solo admirando por fuera su espectacular arquitectura de estilo brutalista sino también su interior repleto de obras de arte y pinturas murales inmensas, un plan mucho menos turístico, pero que vale la pena.

Tras unas horas de tiempo libre, que algunas personas aprovecharon para comer, pasear y visitar el Munch Museet por dentro, quedamos en la cafetería del mismo museo para hacer un pequeño fika (un café y un bollo típico nórdico, una actividad muy popular en Suecia) para reponer fuerzas y terminar la tarde paseando por el barrio de Bjørvika, en la pequeña bahía del fiordo, otro de los buques insignias del desarrollo urbanístico y arquitectónico de Oslo, donde podemos visitar edificios como Operahuset, el Museo Munch/Stenersen, la Deichman bibliotek (el nuevo edificio de la biblioteca pública de Oslo), los edificios que conforman el Barcode o la zona de saunas públicas.  

Para finalizar el día, tiempo libre para cenar. Cerca del hotel en Sotorgata se encuentra el Oslo Street Food, ubicado en el edificio de Torggata Bad –los antiguos baños públicos de la ciudad, construidos en 1925– y que hoy en día es un mercado con puestos de distintos tipos de comida tradicional y no tradicional. Con mesas y bancos corridos por todas partes, es un lugar moderno, multicultural y lleno de locales muy agradable para comer que pudieron disfrutar algunos de nuestros alumnos.

The group is gathered on a paved area, looking towards the Stortinget (Norwegian Parliament) building, which has a distinct rounded facade and a flag flying on its roof. On the left, a grand white building with a classic architectural style is visible. The scene is outdoors on a bright day with a partly cloudy sky.
Durante la visita guiada por el centro, el grupo paso por Stortinget, el Parlamento Noruego (edificio circular al fondo de la imagen)

Sábado 3 de mayo

Comenzamos la mañana en el lounge del hotel con una charla con Laia San José Beltrán sobre los vikingos, la realidad que hay sobre ellos y su impacto en la cultura popular como preámbulo a la visita Kulturhistorisk museum –el museo cultural histórico– donde una arqueóloga del museo nos guio y explicó algunas de las piezas más importantes y destacadas de la exposición sobre los vikingos, como el yelmo de Gjermundbu, el único casco de época vikinga que se conserva, (por supuesto, ¡sin cuernos!).

Después tiempo libre para terminar de ver el museo, pasear y comer y directos a tomar el ferry en Aker Brygge hacia la isla de Bygdøy, donde visitamos el Norsk Folkemuseum (Museo Noruego de Historia Cultural) que, fundado a finales del siglo XIX, está considerado el primer museo al aire libre del mundo y que aloja extensas colecciones de objetos y artefactos de todos los grupos sociales y todas las regiones del país. Sin embargo, lo más llamativo es su colección de más de 150 edificios noruegos, la mayoría de ellos trasladados desde pueblos y distritos rurales. Entre los edificios más significativos del museo se encuentra la stavkirke de Gol del siglo XIII –las típicas iglesias de madera noruegas–, la granja Rauland (Raulandstua) del siglo XIV y el edificio de viviendas de 1865 trasladado desde el número 15 de la calle Wessels de Oslo. Muchos de estos edificios se pueden visitar por dentro y cuentan con recreadores y recreadoras en su interior que nos muestran y explican cómo era vivir en otros tiempos.

Cerramos el día, y el viaje grupal, con una cena grupal en el antes mencionado restaurante Schrøder degustando platos típicos. Un magnífico broche final.

The intricately designed Gol Stave Church, a historic wooden church with tiered roofs and detailed carvings, stands outdoors under a cloudy sky. The dark wood of the church contrasts with the green trees visible in the background.
Las stavkirke son las antiguas iglesias de madera. La de Gol (imagen) puede verse en el museo al aire libre Norsk Folkemuseum

Domingo 4 de mayo (por libre)

Antes de tomar cada uno sus vuelos de vuelta, algunos aprovecharon para pasear algunas de las zonas más emblemáticas de Oslo, como el paseo marítimo de Aker Brygge y el barrio de  Tjuvholmen, una zona situada en una península que sobresale de Aker Brygge en el fiordo de Oslo. En la punta de la península hay una zona de baño al aire libre que el domingo por la mañana estaba llena de gentes de todas las edades haciendo deporte. Antiguamente esta era una zona del puerto de carga y descarga y astillero, pero hoy es una de las zonas más nuevas y modernas de Oslo, con una arquitectura que llama la atención. Desde 2005 se está llevando a cabo una importante transformación que forma parte del programa de renovación urbana Fjord City. Hoy hay viviendas, complejos de oficinas, galerías de arte, el Museo de Arte Moderno Astrup Fearnley y la Galería Haaken o el skulpturpark Tjuvholmen. También multitud de tiendas y restaurantes. Para poder experimentar los contrastes que ofrece Oslo, a unos pocos cientos de metros visitamos en el barrio de Kvadraturen, uno de los barrios históricos, la plaza Christiania Torv, donde se mantiene en pie todavía el edificio que albergó el primer ayuntamiento de la ciudad, Gamle rådhus, de mediados del siglo XVII.

La Ópera de Oslo se encuentra a pocos pasos de Barcode, la zona más moderna de Oslo

¿Qué son los viajes de Institut Nòrdic?

Cada año proponemos un viaje para alumnado y acompañantes a algún lugar nórdico. Hasta la fecha hemos visitado Estocolmo, Copenhague, Malmö, Gotemburgo, Uppsala, Bergen, Oslo, Tampere y Helsinki. El alumnado puede participar en cualquier viaje, independientemente del idioma que estudie y del nivel que curse. Desde Institut Nòrdic planteamos viajes normalmente de 4 días y 3 noches –hay quien opta por alargarlos y aprovechar la estancia– para visitar los espacios más destacados del destino, con guías locales o personas expertas, buscando una rica experiencia de inmersión cultural que complemente aquello que aprendemos en clase. En los viajes combinamos la visitas y actividades grupales con el tiempo libre para que cada persona pueda tener una experiencia más personal.

En definitiva, los viajes de Institut Nòrdic son una forma magnífica de poner a prueba tus conocimientos del idioma y descubrir la cultura del país. ¿Cuál debería ser nuestro próximo destino?