Esta médica valenciana ha visto mundo, y se ha quedado soñando con Suecia. Después de un intento hace 10 años de instalarse en la zona de Gotemburgo, se está planteando una segunda mudanza, pero esta vez, con los deberes hechos: con el idioma y la cultura aprendidos. La lectura de esta entrevista es de gran interés para cualquier persona que esté pensando en mudarse al norte..
Por Hannu Arvio.
Hannu: Judith, veo que tienes una gran trayectoria en el mundo de la medicina: cuentas con dos carreras, estás cursando la tercera y estás por terminar la residencia en cirugía cardiovascular. Eres valenciana, pero has vivido en Inglaterra, Suecia, Noruega y también en Guatemala. ¿Por qué empezaste a estudiar sueco?
Judith: A ver, yo fui a Suecia sin saber absolutamente nada de sueco, y claro, yo sabía inglés perfectamente, pero hice las entrevistas en inglés y fui, y el hospital me organizó, a mí y a mi pareja (en aquel momento) nos organizaron un intensivo de sueco. De esto hace 10 años.
Hannu: Entonces, tu proyecto con el sueco empezó hace 10 años.
Judith: Exacto. Fue cuando llegué allí y me di cuenta que tenía que aprender el idioma, porque para trabajar era imposible trabajar con el inglés, tenías que saber el idioma, entender la cultura, y ahí fue un poco el shock cultural que hubo y el shock de idiomas, claro, porque es un idioma completamente diferente a lo conocido por nosotros.
Hannu: Si piensas en ese momento, en el que te dicen que tienes que estudiar sueco… ¿Qué pensaste del idioma?
Judith: Para mí el sueco era un idioma totalmente extraterrestre, no entendía absolutamente nada y era empezar absolutamente de cero, completamente de cero, y a la carrera, porque en seis meses (me dijeron que) tenía que aprender hasta un nivel de C1, supuestamente.

Hannu: Ahora, estás estudiando el nivel B2.2 en Institut Nòrdic, ¿me equivoco?
Judith: Sí, acabo de terminar el B2.2.
Hannu: Y ahora, en este momento, ¿cuál es tu opinión del sueco?
Judith: Ahora me encanta el sueco, me parece un idioma precioso, me gusta muchísimo la cultura, pero no tiene nada que ver mi opinión actual con la que tenía en aquel momento, porque…
Hannu: ¿Podemos volver a tu opinión de aquel momento, de Suecia y el sueco?
Judith: Pues yo llegué a un sitio donde no entendía absolutamente nada, tampoco es que sea un país, disculpa por cómo lo digo, no sé cómo va a sonar, pero no es un país en el que la gente te hable, sea tan comunicativa como en España, entonces, si no sabes el idioma, hay una gran barrera idiomática al principio. La gente para mí, una vez la conoces, es muy abierta, muy amistosa, me encantó la gente que conocí, pero me costaba mucho tener relaciones sociales y, sobre todo, llegar a un nivel de sueco en tan poco tiempo que me permitiera comunicarme y tener vida laboral y vida social. Entonces, por eso creo que en parte, por mi lado, fracasó también el estar allí, sin saber nada.
Hannu: ¿Hubo algo que te gustara especialmente?
Judith: Sí, me encantó, me encantó, a ver, me encantó cómo era la gente una vez la conocías, me encantó, sobre todo, a mí me gusta mucho la naturaleza, entonces, pues vivía en una casa, en un pueblecito de Suecia, entonces, para mí era idílico como sitio, pero el problema era ese, sentía una falta de conocimiento sobre la cultura y del idioma que a mí me impedía poder desarrollarme bien allí. Por eso me enfoqué en aprender. Dije, “mira, yo quiero aprender, aunque haya vuelto a España, quiero aprender este idioma y si vuelvo a Suecia tengo que entender perfectamente el idioma y la cultura”.

Hannu: Estudias sueco para volver por la puerta grande.
Judith: Sí. Si tengo que volver, yo vuelvo como cuando me fui a vivir a Inglaterra, entendiendo el idioma y sabiendo la cultura y pudiendo desarrollarme un poco como humano, a nivel social, como persona. Entonces mi objetivo es ese; si al final no puedo ir, bueno, lo tengo ahí y quiero aprender más y quiero saber más, pero si vuelvo tengo que volver en condiciones. Y allí no se daban las condiciones al ritmo que íbamos, ni con los profesores que tenía como para hacer esto. Porque yo empecé allí en psiquiatría de adultos, directamente, y estuve más enfocada en la psiquiatría forense. Entonces, claro, era imposible trabajar con los pacientes sin entender lo que te estaban diciendo. Era urgente aprender el idioma y yo no me sentía con las herramientas como para hacerlo en tan poco tiempo, ¿sabes?
Hannu: Entonces, ¿crees que vas a volver?
Judith: Está la posibilidad de volver, está la posibilidad. El problema actual es que tengo dos hijas y no es tan fácil mudarse de un país a otro y, claro, también como soy madre soltera, pues es complicado. Pero mi idea, en principio, si no vuelvo para vivir allí, sí que es hacer algún tipo de máster, algún tipo de doctorado usando el idioma.
Hannu: A ti te encanta Suecia. Entiendo que al principio tuviste algún tipo de shock cultural pero, ¿qué es lo que te atrae de Suecia?
Judith: A mí me atrae el modo de vida que tienen los suecos. Digamos, la tranquilidad con la que se puede trabajar, vivir y conciliar con la familia. Aquí en España, si eres sanitario, especialmente si eres médico, es muy complicada esa conciliación. Y después tienes una calidad de vida a nivel económico, a todos los niveles, o sea, de vivienda, todo en general. Eso en España es prácticamente imposible de alcanzar.
Hannu: ¿En tu profesión?
Judith: Yo diría que prácticamente en cualquier profesión médica. Incluso me atrevería a decir a nivel de enfermería, pero, claro, yo eso no lo he vivido como enfermera directamente en Suecia. Sí que lo he vivido como médico. Sobre la enfermería no puedo hablar, pero pienso que debe de ser prácticamente lo mismo.
Hannu: También has estado en Londres.
Judith: Sí, y a nivel de calidad de vida, en Suecia es muchísimo más alta que en Inglaterra. Es verdad que la cultura es muy diferente. Yo he vivido sobre todo en Londres,que es una ciudad multicultural. Entonces allí digamos que no hay que adaptarse totalmente a una cultura porque hay muchísimas culturas. La vida allí es diferente, pero tampoco vas a alcanzar jamás en Londres una calidad de vida cómo podrías alcanzar en Estocolmo, como podrías alcanzar en Gotemburgo o en cualquier sitio de Suecia. Mi hospital pertenecía a Gotemburgo, pero trabajaba, o sea, vivía en Frändefors. La zona es un pueblecito pequeñito, y era un hospital pequeñito perteneciente a Gotemburgo. Pero la sección de psiquiatría era enorme. O sea, se abarcaba una zona muy grande de la parte, digamos, desde Gotemburgo hasta la zona más allá de Frändefors. Sí que durante la formación estaba planificado ir a varios sitios entre Gotemburgo y Frändefors. Tenías que ir variando a varios sitios a trabajar.
Hannu: ¿Podrías destacar alguna cosa que te haya llamado la atención? Del sistema sanitario y de la vida en general.
Judith: ¿Del sistema sanitario? Bueno, tiene una calidad de asistencia muy buena, muchísimo tiempo por paciente. Después, económicamente están muy bien dotados para poder atender a los pacientes. Aquí (en España) eso es inalcanzable. A nivel de trabajo es inalcanzable tanto tener ese tiempo por paciente como contar con esos recursos hoy por hoy.

Hannu: Tú eres madre soltera. ¿Crees que hay diferencias entre ser madre soltera en España y en Suecia?
Judith: Hay muchas diferencias. En Suecia hay mucha más ayuda para la madre soltera que en España. En España no se tiene en cuenta si eres soltera o estás casada, da igual. En Suecia sí, se tiene muy en cuenta el tiempo que pasas con la familia, el tiempo que tienes libre. Aquí (en España) no tenemos, digamos, un horario fijo de trabajo. Allí sí, y si te pasas de horas te recompensan de otra manera con tiempo libre. Digamos que se toma muy en serio tu calidad de vida personal. En España no, eso no existe. A nivel sanitario, tú estás dedicado, especialmente como médico, como cirujano, estás dedicado a tu profesión plenamente y eso tiene que ser lo más importante en tu vida. Entonces, la parte de conciliación familiar queda a un lado. Y en Suecia se ha cuidado muchísimo esa parte.
Hannu: ¿Será eso lo que atrae tantos profesionales del sector sanitario a los países nórdicos?
Judith: Tanto eso como el sistema de formación. En España, tú tienes un sistema de formación en el que tienes un contrato de cinco años, como es mi caso, y en esos cinco años, una vez haces el MIR y eliges la plaza, que es un proceso totalmente anónimo, te metes en esa especialidad y estás cinco años realizando la especialidad. Y no está tan contemplado tener hijos durante la especialidad, tiene que ser en ese tiempo limitado. En Suecia no, en Suecia tú entras con un contrato ya fijo y tienes libertad para poder hacer tu formación, moldearla un poco a tu situación. Aquí no, aquí todo el mundo hace lo mismo. Tampoco haces una entrevista directa, no conoces el hospital. O sea, no te elige el hospital y tú al hospital, sino que eliges de manera anónima completamente. Entonces eso tiene sus inconvenientes. La ventaja es que tú tienes libertad para elegir. El inconveniente es que tú entras en un sitio donde previamente no has tenido una entrevista, no has estado en el ambiente, no sabes si vas a encajar o no en el ambiente, si las personas que te van a recibir van a estar a gusto trabajando contigo. Entonces es completamente diferente.
Hannu: Entonces en Suecia tú eliges el hospital y ellos te eligen a ti. Y además las condiciones, como la conciliación familiar, están muy bien cuidadas. Hay vida fuera del hospital y los sueldos son buenos. Esos son los puntos más importantes.
Judith: Sí. Además tienes que terminar en cinco años, sino que dependiendo de tu situación puedes alargarlo, terminar más tarde. Hay mucha gente, de hecho, que durante la formación allí pueden parar un tiempo para dedicarse a la familia y volver a reanudar. Aquí eso es muy complicado. En España, empiezan a instaurarlo un poco ahora, pero no está del todo, ni mucho menos, no se acerca al nivel de Suecia.
Hannu: Entonces, por lo que has contado, de Suecia te atrae esa libertad.
Judith: Puede ser. Sí. La libertad es vivir tu vida, además de tu trabajo plenamente. Además de que allí en Suecia, a nivel de investigación, te dan muchos más recursos y tiempo para investigar. Aquí tiene que ser todo tu tiempo personal. Entonces, claro, eso limita mucho a nivel de formación.

Hannu: Se podría decir que tu camino como sanitaria hacia Suecia empezó hace diez años. Llevas ya mucho tiempo en ese camino. ¿Qué le dirías a alguien que se está planteando dar ese paso? Seguramente tienes una buena respuesta.
Judith: Me lo han preguntado directamente y yo siempre diría lo mismo. Primero aprende el idioma y la cultura y después plantéate ir a trabajar a Suecia. No lo dejes. Me parece una oportunidad estupenda. Pero primero encuentra una buena formación en sueco, como hacéis en Institut Nòrdic. Aprende la cultura y entonces lánzate. No te lances antes de haberte preparado.
Hannu: Sin precipitarse.
Judith: Exactamente. Y eso te abre una serie de abanicos muy grandes. Porque, de la otra manera, hay unas agencias, como ya sabrás, donde te hacen una preparación previa. Pero después te exigen una serie de recompensas económicas de tu sueldo. Y realmente consiste en aprender el idioma y la cultura en cosa de muy poco tiempo. Yo creo que cada uno tenemos una manera de aprender, una velocidad de aprender. Y eso también se tiene que tener en cuenta. Lo que no recomendaría sería ir directamente sin tener una idea previa. Sin haber contactado con una buena academia de idiomas como vosotros. Porque vosotros dais también un enfoque muy cultural. Y eso no lo vas a encontrar en cualquier sitio. Además, tengo que comentarlo, que a mí me ha ayudado mucho, en mi caso, tener a Erik (Sjöberg), que es prácticamente bilingüe en castellano y del sueco. Entonces, a lo mejor no se transmite igual usando un idioma distinto a tu lengua materna. Si usas el inglés como lengua vehicular, si no es tu lengua materna, tal vez hay conceptos y cosas que quedan en el aire. Y no se integran tanto los conocimientos.
Hannu: En ti ya hay una parte de sueca.
Judith: Sí, yo creo que ya la había.
Hannu: ¿Qué es lo que había?
Judith: Mi gusto por la naturaleza, el respeto por la gente, que allí es máximo. El respeto por todas las culturas que allí he encontrado, que sí que lo hay. Una vez ya conoces a las personas suecas, pues esa amabilidad, ese trato de querer ayudar a los demás, de querer estar ahí, es increíble. Eso no se da en todas partes.
Hannu: Entonces tú tienes esa afinidad desde el principio.
Judith: Sí, desde el principio. Pero claro, por eso insisto tanto en saber antes el idioma y la cultura bien, porque eso no te llega cuando tú vas al país sin conocer la lengua ni la cultura. Eso te llega luego.
Hannu: Puedes tenerla o no, esa afinidad. ¿Te ves a ti misma, con tus hijas, en Suecia en algún momento en el futuro?
Judith: Sí.
Hannu: Dos niñas hablando sueco y tú recogiendo bayas en un bosque de Suecia. ¿Lo ves en algún momento?
Judith: Sí, sí (risas). De hecho, la mayor, que tiene 12 años, ya me lleva preguntando un par de años cuándo puede empezar con vosotros para aprender sueco, porque ella quiere ser bióloga marina y claro, Suecia, Noruega, cualquier país nórdico, es un país estupendo para ese tipo de estudios y trabajo. Ella estudia en un colegio internacional y entonces, para poder tener esa movilidad luego, para poder estudiar en la universidad, ella está con el sueco que quiere cuanto antes aprenderlo y poder estudiarlo. Entonces, si se diera el caso de que alguna de mis hijas decidiera ir a Suecia, a Noruega o a algún país nórdico, me veo allí perfectamente.


