Carles Llor, médico e investigador: «En Dinamarca no hay necesidad de ir contra reloj en el trabajo»

Este médico e investigador catalán descubrió de primera mano Dinamarca gracias a la beca que recibió para estudiar en la Universidad de Copenhague durante un año. Ejemplo de que nunca es tarde para aprender, se lio la manta a la cabeza pasados los 50 y se embarcó en aprender danés, algo de lo que se siente muy orgulloso. Afirma que gracias a ello tiene también la posibilidad de trabajar en Dinamarca.

 Por Hannu Arvio

¿Por qué estudias danés?

Todo empezó cuando conocí a un colega mío, también médico, que es danés y estaba viviendo aquí en Barcelona. Se había tomado un año sabático y contactó con un grupo de investigación de la ciudad. Fue en ese momento cuando lo conocí y enseguida entablamos una amistad muy estrecha.

Un día me dijo: «Tienes que venir a Dinamarca, a ver si puedes conseguir una beca». Hace 2 años tuve la oportunidad de solicitar una en mi empresa, el Institut Català de la Salut (ICS) y me la concedieron en la Universidad de Copenhague, así que en ese momento es cuando me entraron las prisas para aprender danés [risas]. Hice el primer nivel (A1) en el curso intensivo de verano con la profesora Bibi Hansen y luego ya seguí estudiando en Copenhague.

Creo que el danés es difícil, aunque tampoco es lo mismo aprender un idioma a los 20 que a los 50 años. Pero siempre digo que la motivación es lo más importante para ver resultados. Estoy muy contento de haberlo hecho: ahora tengo también la posibilidad de trabajar en Dinamarca.

Hablando del idioma. ¿Qué ha sido lo más fácil y lo más difícil del danés para ti?

Fácil, nada. Difícil, todo lo que quieras. Los sonidos nuevos son complicados (por ejemplo, la ‘d’ suave), por no hablar de la gran cantidad de sonidos vocálicos que tiene, que los encuentro muy complejos de articular.

¿Cuánto tiempo estuviste en Dinamarca?

1 año.

Se dice que Copenhague es una de las mejores ciudades para vivir. ¿Cuál es tu opinión?

Es una ciudad amigable, repleta de cultura. También se nota mucho en la educación. La parte negativa es que los precios son bastante elevados, en eso también apunta alto [risas].

Según diferentes estudios, daneses y danesas viven muy felices. ¿Notaste esta felicidad en Dinamarca?

Lo cierto es que no se veía estrés, no se veía gente corriendo todo el día como aquí. Allí se toman la vida con más calma y no hay horarios estrictos en el trabajo. Eso es algo que yo experimenté directamente en la universidad: es una forma de trabajar muy distinta. El trabajo se hace, se discute, tienen en consideración tus puntos de vista, pero no hay la necesidad de ir contra reloj. Además, los daneses son muy metódicos en el trabajo: no se puede pasar a la fase B si no se ha finalizado la fase A.

Otra de las cosas distintas es la puntualidad, lo que me gustaba mucho, así como las llamadas «sesiones-comida»: cada martes había sesiones sobre temática diversa en mi universidad y la gente aprovechaba también para comer.

¿Crees que las condiciones laborales son la razón por la que se sienten tan satisfechos con su vida?

Yo creo que esa forma de vida más relajada les permite disfrutar más de las cosas sencillas y de la vida familiar.

Dinamarca apuesta con fuerza por el respeto al medio ambiente y por las energías renovables. ¿La filosofía go green se percibe en Dinamarca en la vida cotidiana?

Existe una diferencia abismal respecto a nuestro país en este tema. A parte de las bicicletas, que es el medio de transporte más idiosincrático de Dinamarca, se ven muchos coches eléctricos por la ciudad y es fácil localizar puntos donde cargarlos. El transporte público también es de muy buena calidad. Poder atravesar durante el día arterias principales de la ciudad sin ver vehículos privados es una delicia, y algo que me da mucha paz es el silencio que hay en general, para nada como aquí.

Dinamarca es un país famoso por su hygge. ¿Cómo lo definirías?

El hygge es algo que parece muy fácil pero no lo es. Consiste en sentir felicidad por las cosas sencillas. Parece muy banal que un concepto como este se exporte, pero no es así. Pienso que dice mucho de la cultura de Dinamarca y de su gente.

Esther Andrés, médica en Estocolmo: «Estoy muy feliz aquí y hace mucho tiempo que dejé de pensar en volverme a España»

Todo empezó hace unos siete años con un fuerte deseo de cambiar aires. Esta zaragozana extrovertida y habladora (ahora también en sueco) se marchó con su pareja, Gabriel, a hacer una estancia en Pello, un pueblo en la Laponia finlandesa pegado a Suecia. Ahora trabaja como médica de familia en Estocolmo y se muestra contenta e integrada. Tiene claro que su vida está en Suecia y volver no está en sus planes. Ha estudiado sueco en Institut Nòrdic mediante clases particulares en Aula Virtual.  

 Por Hannu Arvio

Esther y su pareja, Gabriel, han encontrado en Suecia un lugar ideal para vivir en familia.

¿Cómo iniciaste el camino desde Zaragoza hasta Estocolmo?

Cuando estaba haciendo la especialidad de medicina de familia nos daban la posibilidad de hacer rotaciones en el extranjero. A mi pareja, Gabriel, le resultaba difícil encontrar trabajo en España, mis condiciones en el hospital eran las que eran y nos apetecía irnos a ver cómo estaban las cosas en otros países de cara a un futuro un poco mejor. Encontré un intercambio y en principio iba a ir a Alemania, pero en el último momento me lo cancelaron. Más tarde encontré un lugar para hacer rotación en Finlandia, concretamente en Pello (Laponia). Y allí me fui en abril de 2013.

Entonces, ¿fue una casualidad que te encontraras de repente en la Laponia finlandesa?

Así fue. Nunca nos habíamos planteado mudarnos a un país escandinavo. Habíamos hablado de lo típico, como por ejemplo ir a Reino Unido, que es lo que oyes y que conoces, y tal vez Francia o Alemania, pero ni de casualidad pensaba en marcharme a Escandinavia.

Ahora te encuentras en Estocolmo, la capital de Suecia. Pello y Estocolmo no están cerca, precisamente…

El centro de salud de Pello está en la frontera con Suecia y colaboran mucho entre los dos países. Conocí al jefe del centro de salud de Suecia y después de visitarlo me ofreció la oportunidad de acabar mi especialidad allí. Lo comenté con mi pareja y nos pareció bien: el frío no nos echó atrás. La experiencia en Finlandia fue excelente, tengo todavía amigos y hablo mucho con ellos y fueron los que precisamente me aconsejaron que aprendiera sueco: es mucho más fácil y, además, pagan mejor. Pero al final no pude ir a la Laponia sueca para hacer la especialidad, no nos salió por el retraso burocrático, y la acabé en Zaragoza. No obstante, continuaba estudiando sueco mientras iba mirando ofertas de trabajo en Suecia y en esas encontré un centro de salud en Estocolmo. El jefe era un español que me invitó a hacer una entrevista de trabajo, a pesar incluso de que mi sueco no era muy bueno.

¿Cuándo fue eso?

Hacia noviembre de 2014. También me enteré de que estaban buscando médicos españoles en otro centro de Estocolmo, así que fui a hacer dos entrevistas en un fin de semana y al final me decidí por la oferta en el centro de atención especial, ya que me gustaba más el tipo de trabajo a desempeñar. En ese momento me puse mucho más en serio con el sueco. Durante los últimos tres meses de la especialidad que cursaba en Zaragoza estudié sueco todas las tardes vía online con Dea Mansten, de Institut Nòrdic. Acabé la especialidad el 10 de mayo y el 13 de junio nos mudamos a Estocolmo.

Te veo muy contenta. ¿Todo te ha salido con facilidad?

 La gente dice que he tenido suerte, pero no es así. En realidad, ha sido mucho trabajo. Yo me esforcé, busqué, mandé correos electrónicos y fui a hacer entrevistas. Me lo he currado mucho por mi parte, y sí, luego todo salió bien.

¿Suecia es un buen lugar para ejercer la medicina?

Es completamente diferente al sistema español.

¿En qué sentido?

En todos. Depende un poco del tipo de médico que seas. Yo como médica de familia puedo trabajar en centros de salud, urgencias de atención primaria o en las urgencias de los hospitales, un poco donde quiera. En España en los centros de salud tienes muchos pacientes concentrados al día y muy poco tiempo por paciente; aquí sin embargo dispones de mucho más tiempo para visitar el paciente, aunque la burocracia es inmensa. Pienso que los centros de atención primaria son buenos sitios para trabajar, y como hacen falta muchos médicos de familia, puedes negociar el horario que quieras, trabajar menos horas, reducir la jornada si tienes hijos… Además, el salario es individual: lo pactas, no hay un convenio.

Esther Andrés, en un mercadillo sueco como una sueca más.

¿Está bien pagado el trabajo?

¡Muy bien! En Suecia puedes trabajar sin tener la especialidad, ya que encuentras trabajo fácilmente, pero te pagan entre 3500 y 4000 euros al mes, como mucho. Los que hacen la especialidad sí que suelen llegar a los 4 000 euros; en mi último trabajo como especialista me pagaban unos 7500 euros al mes. ¡Pero ojo! Este salario es antes de descontar los impuestos, que hay muchísimos, aunque de todas maneras, compensa.

La sociedad sueca destaca por contar con numerosas ayudas sociales. ¿Disfrutas de alguna de ellas?

Sí, por ejemplo, cuando tuvimos a nuestro hijo Manuel la baja de maternidad y paternidad fue fabulosa: 480 días, divididos entre los dos por igual. ¡Es fantástico! La educación es casi gratuita: en la guardería pagas, pero muy poco y según tus ingresos. A nosotros nos tocó pagar 140 euros al mes, que es el máximo que se puede pagar. Además, nos dan unos 150 euros al mes por tener el hijo, con lo cual, nos están pagando la guardería. La sanidad es gratuita hasta los 20 años e incluye la atención dental también, e incluso sale gratis ponerse brackets. Suecia es un país pensado para los niños. No es hasta que tienes niños que ves realmente el resultado de los impuestos que pagas.

Muchos españoles que se mudan a los países nórdicos se acaban quejándose un poco del mal tiempo. ¿A ti te afecta el clima nórdico?

Sí, los dos primeros años fueron muy complicados, pero el hecho de estar lejos de mi familia y mis amigos complicó más la adaptación, no tanto el clima. A parte del clima tienes que integrarte en Suecia. Por ejemplo, en la clase de sueco aquí en Suecia pensaba que lo estaba haciendo francamente bien, pero al ir a trabajar no me enteré de nada. Suerte que tenia mi jefe que hablaba español y me iba aclimatando, pero recuerdo que no fue nada fácil. Quizá era demasiado perfeccionista y quería hablar como una nativa. Hoy en día sigo estudiando y perfeccionando el sueco para tener un título y poder estudiar en la universidad, a pesar de que sé sueco y lo hago todo en sueco.

Vives en Suecia y trabajas en sueco. ¿A este paso vas a ser más sueca que española?

¡Es que ya soy muy sueca! Soy una persona muy tranquila, me gusta la vida en casa, me gusta ir a pasear por el bosque con Manuel y con mis perros. Somos muy caseros. Aquí hay mucha paz, a veces demasiada, pero te acostumbras. Cuando vuelvo a España noto que la gente grita mucho y está muy estresada. Eso me agobia y tardo un par de días en aclimatarme a esa realidad.

¿Qué consejos darías a alguien que esté pensando en mudarse al norte?

En general, mi experiencia ha sido muy buena. Estoy muy feliz en Suecia y hace mucho tiempo que dejé de pensar en volverme a España. Allí no puedo tener las mismas condiciones laborables, pero todo depende a qué te dediques. Hace falta personal sanitario, pero también muchos amigos míos son arquitectos y están muy contentos. Soy una entusiasta de los países nórdicos, pero tienes que saber a qué vienes. No vengas sin trabajo o sin nada concreto: no son países baratos para vivir. El carácter y la visión de cada uno también juega un papel fundamental: si eres de estar todo el día en la calle, desde luego, este no es tu sitio. Pero pienso que los países nórdicos dan mucho, en especial a los que tenemos familia.

Entrevista a Adam Gustafsson, profesor de sueco en Institut Nòrdic: «Me ha sorprendido que haya tanto interés en estudiar sueco en Barcelona»

Desde Värnamo (Småland), pasando por Oslo, Detroit, Malmö, Lund y, finalmente, aterrizando en Barcelona, este profesor de sueco de 31 años ya ha dado muchas vueltas. Desde hace cuatro años vive en el barrio de Sant Antoni, que le encanta, pero al mismo tiempo valora mucho su país natal, Suecia.

Entrevista por Hannu Arvio

– Hace aproximadamente un año que ejerces de profesor de sueco en Institut Nòrdic. ¿Cómo valoras la experiencia?

– Bueno, con Institut Nòrdic ejerzo de profesor para adultos, pero también soy profesor de sueco para niños. Sinceramente, me sorprendió que hubiera tanto interés en aprender sueco, nunca pensé que pudiera existir una escuela destinada a aprender sueco en Barcelona.

– ¿Cómo es el típico estudiante de sueco?

– Es difícil definir un único tipo. Sí que hay muchas personas que lo estudian porque su pareja es de Suecia y, aunque tienen contacto con el idioma por esa vía, no disponen de habilidades comunicativas suficientes para utilizarlo. Quieren marcharse allí en un futuro a vivir o a trabajar y, además, desean poder comunicarse con sus suegros y demás familiares. Aunque hay otros tipos de estudiantes, en lo que todos coinciden es en tener una gran motivación y ganas de aprender. A veces incluso se fijan tanto en los detalles del idioma que tengo que decirles que no se fijen en eso, que no es importante.

– ¿Qué es lo más fácil del idioma sueco para un castellano o catalanohablante?

– Lo más fácil son los verbos, porque en sueco se suelen usar en especial 3 formas verbales y, en cambio, en español hay muchísimas. Lo más difícil son probablemente ciertos aspectos gramaticales relacionados con la estructura de las frases, así como ciertas cuestiones de los pronombres.

– ¿Podrías decir alguna palabra que resulte especialmente difícil de pronunciar para los castellano y catalanohablantes?

Sjuksköterska (enfermera); nadie la dice bien. Algunos están cerca, pero no lo logran, ya que esos sonidos, que son como «sj» y «sk» son muy complicados para todos, sean del nivel que sean.

– Pero supongo que es posible comunicarse bien en sueco sin llegar a este extremo…

– Sí, por supuesto, esa palabra solo es como una broma, la típica palabra que nadie puede pronunciar bien.

-Como sueco que eres, ¿qué es lo que más valoras de la cultura y la sociedad sueca, tan ligada al estado del bienestar?

– Claramente, la educación gratuita. Incluso si viajas para estudiar, puedes obtener un préstamo del gobierno a un interés muy bajo y tienes casi toda la vida para pagarlo, no te presionan demasiado para devolverlo. Ese préstamo suele cubrir casi la totalidad del importe y tú lo vas pagando después. También valoro mucho el sistema sanitario sueco, igualmente gratuito.

– ¿Dónde estudiaste?

– Estudié en Malmö y en Lund, dos poblaciones muy cercanas al sur de Suecia.

– ¿Cómo era tu vida allí como estudiante?

– De hecho, nunca llegué a pedir un préstamo al gobierno, pero lo que sí recibí son los 300 € mensuales aproximadamente que cada estudiante obtiene del estado simplemente por estudiar. Por suerte, contaba con mis padres, que me pudieron ayudar aportándome el resto que necesitaba al mes para vivir, algo así como otros 300 €, de modo que pude pagar el alquiler y vivir fuera tranquilamente.

-¿Dónde fuiste cuando te marchaste de casa?

-La primera vez que me marché de casa no fui directamente a la universidad, sino que me mudé a Noruega. Tenía 19 años y nunca antes había vivido solo. Una vez en Noruega me dirigí a Oslo, donde ejercí de profesor de guardería durante un año aproximadamente. Luego me marché a EE. UU. para trabajar de au-pair durante otro año y, entonces, me mudé a Malmö y empecé la universidad.

– ¿Es típico para los estudiantes suecos eso de marcharse fuera y recorrer mundo?

– En general, viajar es algo importante para los suecos, pero todavía más para los que viven en ciudades no muy grandes, ya que tienen mayor necesidad de conocer qué hay más allá. En las grandes ciudades sienten un poco menos esa necesidad porque es como que ya viven en un «gran mundo».

– Suecia es un país tranquilo y relajado. ¿Cómo es para ti Barcelona? ¿Hay algo que eches de menos de Suecia?

– Echo de menos la tranquilidad. Incluso cuando vivía en una gran ciudad como Malmö, cuando entraba en mi apartamento podía sentir el silencio, la calma. Esto no pasa en Barcelona; pero, por otro lado, esta ciudad tiene mucha vida. Siempre hay cosas para hacer y ver. En Suecia los veranos son muy alegres, todo el mundo sale y hace cosas, pero cuando llega el invierno la gente ya se recluye en casa. Aquí no es así; no importa el momento del año que sea, te pones el abrigo y sales. También echo de menos saber en profundidad cómo funcionan ciertas cosas del sistema: normativas, ayudas, etc. Llevo 4 años viviendo aquí pero aún hay cosas que no comprendo del todo cómo funcionan.

-Comentas que llevas ya 4 años aquí, así que es de suponer que te encuentras a gusto en Barcelona. ¿Por qué decidiste venir y qué ha hecho que te quedes tanto tiempo?

-Es una historia divertida. Mi novia y yo somos suecos, pero yo vengo del sur y ella es del norte. Un día nos preguntamos: «¿Por qué no vamos a España 6 meses, aprendemos algo de español y tal?». Entonces cuando se cumplieron los 6 meses, dijimos: «Bueno, por qué no nos quedamos un poco más, algo así como 1 año y luego volvemos?». En ese momento empezamos a hablar de dónde iríamos a vivir una vez en Suecia y de repente vimos que no lo teníamos claro. Como teníamos trabajo, un piso acogedor y estábamos bien, decidimos quedarnos más tiempo aquí y contar con más margen para tomar esa decisión. Lo que acabó ocurriendo es que nos dimos cuenta de que disfrutamos mucho de Barcelona y nos encanta, así que al final nos compramos un piso.

– ¿Cómo es tu vida social aquí? ¿Tienes relación con nórdicos?

– Tengo varios amigos, pero la gran mayoría son británicos, ya que trabajé en una escuela de inglés antes de ser profesor de sueco y la mayoría de amigos que conservo son de esa etapa. Tengo varios amigos españoles también, pero desafortunadamente la mayor parte están en el resto de España, no en Barcelona.

Aprender un idioma nórdico, abrir una puerta al norte

Actualmente, aprender sueco, noruego, danés, finés o islandés es una alternativa realmente interesante para muchos

Actualmente, aprender sueco, noruego, danés, finés o islandés es una alternativa realmente interesante para muchos

Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia e Islandia tienen en total 27 millones habitantes. Desde el país más grande, Suecia, hasta el más pequeño, Islandia, los países nórdicos destacan en el mundo por su modelo de sociedad del bienestar, la calidad de vida, la igualdad de oportunidades y el buen nivel económico.

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Anabel Real, cantante de ópera y licenciada en Traducción e Interpretación: “Para mí, escuchar es la clave para aprender sueco”

Desde el nivel principiante hasta el B1 (tercer curso) en solo un año y medio. Es lo que ha conseguido esta soprano políglota que cree que para avanzar rápido en los idiomas no hay que verlos como una obligación. Le gusta escuchar música, pódcast, leer y ver series y películas; y lo hace también para estudiar sueco.

Anabel en una actuación reciente en el Auditorio Municipal de Ourense

¿Por qué estudias sueco?
No tengo un motivo exacto. Me gustan las lenguas, he estudiado muchas y el sueco siempre me ha llamado la atención.

¿Qué idiomas sabes?
Catalán, castellano, inglés, alemán, italiano, francés, sueco, y sabía algo de polaco. Siempre me han interesado los países nórdicos, pero antes de apuntarme quise hacerme una idea de cómo era la lengua y vi que entendía muchas cosas gracias a hablar alemán. Encuentro muchas similitudes con las raíces de las palabras, los verbos… Me apasiona comparar las palabras en distintas lenguas.

Desde el punto de vista de una cantante de ópera, ¿cómo suena el sueco?
Tiene sonidos que en otras lenguas no utilizo. Por ejemplo, la letra a suena a veces como una melodía. Es una lengua en la que la entonación es importante porque influye en el significado de las frases, cosa que no ocurre en otras que conozco, como el alemán.

¿Crees que ser cantante de ópera y dominar la sonoridad te facilita aprender sueco?
Creo que mi oído musical me ha ayudado mucho en todas las lenguas que he aprendido. Tengo memoria visual, pero mi memoria auditiva es mucho mejor; aprendo muy rápido simplemente escuchando. Cantar ópera puede que ayude, ya que estudiamos mucha fonética y eso me ayuda a identificar cómo se colocan los sonidos en la boca y reproducirlos más fácilmente que otras personas.

Así que captas más fácilmente la sonoridad…
Sí, por ejemplo, cuando la profesora indica que el sonido de una a es diferente al de otra, lo noto.

¿Estás pensando en incluir algún repertorio en sueco?
Sí. He pensado en incluir algunas piezas de Stenhammar, Alfvén, Norqvist, Peterson-Berger o Sibelius, un compositor que, aunque no es sueco, tiene canciones en este idioma.

Solo llevas un año y medio estudiando y ya estás en el B1 (tercer curso). Has avanzado muy rápido. ¿Qué te parece el idioma en sí?
Creo que el sueco puede resultar más sencillo en función de las lenguas que ya hablas. Yo por defecto lo comparo siempre con el alemán, que es el idioma que utilizo cada día y, claro, al no tener declinaciones y no conjugar los verbos, se aprende más rápido. Difícil no es, pero hay otras cosas especiales, como palabras muy largas que cuesta más recordar cómo se escriben. El mismo sonido se puede escribir con diferentes grafías.

Te encanta acudir al Kaffè i Parlå, el intercambio lingüístico que se celebra en Institut Nòrdic cada dos meses, ¿verdad?
Sí. Cuando empecé hace año y medio, fui a la primera sesión. No podía hablar, pero entendía. Luego, por cuestiones de trabajo no pude volver y, cuando lo hice, encontré una chica sueca y noté que ya podía mantener una cierta conversación. ¡Solo en un año! Aquello me animó mucho a seguir.

Muchas veces los estudiantes acaban creando una metodología propia para avanzar con el idioma. ¿Cuál es tu metodología de aprendizaje?
Para mí, escuchar sueco es la clave, e Internet facilita mucho encontrar material, tanto pódcast como vídeos en que puedes descubrir gente que habla de temas interesantes, como libros, películas o series. También suelo leer bastante en el idioma cuando alcanzo un cierto nivel. Lo importante es que para aprender no debes verlo como una obligación. Hay que incluir cosas agradables en el día a día, escuchar música de ese país, cantarla, pronunciarla…

¿Profesionalmente te verías en Suecia?
Mañana mismo me iría si me contrataran. No he mirado las posibilidades que hay, pero es cuestión de ponerse a buscar agentes, audiciones… Nunca se sabe…

¿Hay alguna palabra que hayas aprendido que te guste en especial?
En la clase se habla mucho de cultura sueca y me encanta el concepto de fredagsmys que consiste en juntar a toda la familia en un día y hora determinados para comer, ver películas, charlar, desconectar… Yo no lo he hecho nunca en casa y me parece muy atractivo.

Canal de Youtube de Anabel Pérez Real, soprano

 

Institut Nòrdic lanza Aula Virtual

Como novedad de este año, lanzamos dos grupos, uno de sueco y uno de finés, en Institut Nòrdic Aula Virtual.

 

Una clase de idiomas en Aula Virtual es prácticamente igual que una presencial, con la diferencia que puedes asistir estés donde estés. El entorno en Internet incluye todos elementos esenciales para el aprendizaje.

  1. Contacto audiovisual a tiempo real y 100% ininterrumpido con el profesor y con los demás estudiantes
  2. Pizarra digital
  3. Chat instantáneo
  4. Posibilidad de compartir la pantalla y documentos

Además, las sesiones quedan grabadas y estarán disponibles durante 7 días después de la clase.

 

Horarios

Sueco nivel A1.1

  • Lunes 16:00-16.55 h, 21/01/19-17/06/19
  • Máximo 6 personas por grupo
  • 20 sesiones de una duración de 55 minutos en directo con el profesor + una sesión técnica personalizada antes de iniciar el curso + una sesión de examen oral después de acabar el curso.
  • Profesora: Amanda Monjonell Mansten
  • Precio 230 euros + material (consulta los detalles pulsando en el botón de abajo).
 Antes de matricularte, lee toda la información aquí:

Finés nivel A1.1

  • Martes 18.00-18.55 h, 22/01/19-11/06/19
  • Máximo 6 personas por grupo
  • 20 sesiones de una duración de 55 minutos en directo con el profesor + una sesión técnica personalizada antes de iniciar el curso + una sesión de examen oral después de acabar el curso.
  • Profesor: Hannu Arvio
  • Precio 230 euros + material (consulta los detalles pulsando en el botón de abajo).
Antes de matricularte, lee toda la información aquí:

Series nórdicas en emisión actualmente en España (I): Dinamarca y Suecia

 

Desde un cadáver partido entre dos países hasta la vida familiar sueca moderna, pasando por una profesora sin pelos en la lengua. La ficción de origen nórdico viene pegando fuerte. Si hace un tiempo fue la novela negra, en los últimos tiempos las series de todo tipo han logrado traspasar fronteras y demostrar en todo el mundo su gran calidad y diversidad, sobre todo a partir del auge de ciertas plataformas de contenidos audiovisuales en streaming.

Dada la gran cantidad de series nórdicas que se pueden ver actualmente en España, las dividiremos en dos artículos. En este, repasaremos las procedentes de Dinamarca y Suecia.

 

Dinamarca

Dinamarca es líder en lo que a número de series disponibles en nuestro país se refiere, con hasta 8 producciones en emisión actualmente.

El combatiente (Kriger) – Estreno de Netflix

Un veterano de guerra regresa a casa en Dinamarca con la esperanza de llevar una vida normal, pero se ve inmerso en la peligrosa lucha entre una banda de motoristas violentos y los policías decididos a acabar con ellos… En su última misión algo salió mal, y el mejor amigo del veterano murió. Para aliviar su culpa, decide ayudar a la viuda y queda atrapado en una guerra personal como agente encubierto.
Reparto: Dar Salim, Danica Curcic, Lars Ranthe

El combatiente (Kriger)

The Legacy (Arvingerne) – Movistar+ Series

La reputada artista plástica Veronika Gronegaard muere a causa de un cáncer y deja la parte más valiosa de su herencia -una enorme mansión familiar- a una hija que tiempo atrás había dado en adopción. Al conocerse el testamento, el resto de sus hijos comienza una batalla legal.
Reparto: Trine Dyrholm, Jesper Christensen, Marie Bach Hansen, Carsten Bjørnlund

The Legacy (Arvingerne)

Bajo la superficie (Gidselstagningen)

Quince ciudadanos son secuestrados y retenidos en un convoy del metro de Copenhague. Como que el gobierno se niega a pagar el rescate de cuatro, los terroristas se ponen en contacto con la presentadora de las noticias locales, con el fin de hacer mediático el secuestro. Las consecuencias políticas no tardan en llegar.
Reparto: Johannes Lassen, Alexandre Willaume, Peder Thomas Pedersen

Bajo la superficie (Gidselstagningen)

Algo en que creer (Herrens veje) – Movistar+ Series

Johannes es un ferviente y a veces agresivo ministro de la Iglesia de Dinamarca, con un carácter carismático y un alma torturada que, en ocasiones, lo sume en profundas depresiones. Durante estos descensos a los infiernos, Johannes se aleja de su familia y se da a la bebida y las mujeres. Pese a todo, es un referente moral absoluto para su familia, algo que él percibe como su gran responsabilidad, por el largo legado que debe mantener y transmitir.
Reparto: Lars Mikkelsen, Morten Hee Andersen, Simon Sears, Ann Eleonora Jørgensen

Algo en que creer (Herrens veje)

Separándonos juntos – Movistar+ Series

Line y Martin reúnen a la familia para darles una noticia: van a divorciarse. Pero la crisis bancaria ha provocado que su hipoteca cueste más que su casa y no pueden venderla en este momento. De este modo, y debido a que ninguno quiere renunciar a sus hijas y aún se llevan bien, deciden vivir en la misma casa hasta que puedan separarse definitivamente.
Reparto: Maria Rossing, Peter Plaugborg, Viola Martinsen

Separándonos juntos

Rita – Netflix

Comedia dramática danesa sobre Rita, una profesora independiente, sin pelos en la lengua y muy querida entre sus alumnos, aunque no tanto entre los adultos.
Reparto: Mille Dinesen, Carsten Bjørnlund, Lise Baastrup

Rita

The Rain – Netflix

Seis años después de que un virus aniquilara a casi toda la población escandinava, dos hermanos se unen a un grupo de supervivientes en busca de protección y respuestas.

Reparto: Alba August, Lucas Lynggaard Tønnesen, Mikkel Boe Følsgaard

The Rain

 

Borgen – Movistar+ Series

Creada por Adam Price (Algo en que creer) y protagonizada por Sidse Babett Knudsen (1864), Pilou Asbaek (Juego de Tronos) y Birgitte Hjort Sørensen (Vinyl), Borgen gira en torno al mundo de la alta política, los entresijos del poder y los medios de comunicación. La crítica destaca su perfección y la sitúa al mismo nivel que El ala oeste de la Casa Blanca o The Good Wife.

Borgen

Otras series danesas destacables que no se pueden ver actualmente

Aunque no están disponibles ahora a través de ninguna plataforma, merece tener en cuenta series como Dicte, Forbrydelsen, Bedrag o 1864, de gran calidad y éxito en su momento.

 

Suecia

El país escandinavo con mayor población cuenta en este momento con tres grandes series en emisión en nuestro país: dos propias y una coproducción.

Una familia unida (Bonusfamiljen) – Netflix

Tragicomedia sueca en que una pareja que acaba de empezar, sus ex y sus hijos se enfrentan a los desafíos emocionales y las complicaciones de la vida familiar.
Reparto: Vera Vitali, Erik Johansson, Fredrik Hallgren

Una familia unida (Bonusfamiljen)

Fallet – Netflix

Una detective sueca y su tímido compañero británico intentan resolver un horrible caso de asesinato, a pesar de la confusión y la mala comunicación.
Reparto: Lisa Henni, Adam Godley, Tomas von Brömssen

Fallet

Coproducción sueco-danesa

El puente (Bron/Broen) – Netflix

Con el puente que conecta Dinamarca y Suecia como telón de fondo, la serie suma el buen hacer de los dos países y se ha convertido en una de las más populares y con más seguidores en nuestro país.
La aparición de un cuerpo en medio del puente obligará a un detective danés y a una detective sueca a colaborar en la búsqueda del asesino.
Reparto: Sofia Helin, Kim Bodnia, Dag Malmberg

El puente (Bron/Broen)

Un Primavera Sound nórdico

La artista islandesa Björk actuará en el Primavera Sound 2018 (31 de mayo)

Días: del 30 de mayo al 3 de junio de 2018 (Barcelona).

El line-up del Primavera Sound de este año ha confirmado ser una delicia para todos los amantes de la música nórdica. La cantante islandesa Björk pisará por primera vez el escenario del Parc del Fòrum de Barcelona en la decimoctava edición del festival, y lo hará para presentar ‘Utopia’, su último trabajo publicado. La acompañaran en este certamen musical alrededor de otras 200 bandas entre las que se encuentran diez grupos nórdicos como Lykke Li (Suecia), Lindstrøm (Noruega) o Aleksi Perälä (Finlandia).LEER MÁS

Kaffè & Parlå, un intercambio lingüístico y cultural nórdico

Una mesa, una taza y un idioma en común es más que suficiente para pasar un buen rato. Todos lo necesitamos en nuestro día a día, pero en Kaffè & Parla de Institut Nòrdic las conversaciones en las mesas tienen un claro carácter nórdico. Sueco, danés, noruego, finés o islandés son las lenguas que compartirán lugar durante este intercambio lingüístico.

Kaffè & Parlå es un evento de Institut Nòrdic abierto a todo el mundo que quiera practicar o mejorar su nivel de un idioma nórdico. Los participantes intercambian conocimientos de sueco, noruego, danés, finés o islandés con hablantes nativos, siempre bien acompañados de alguna bebida o snack para picar.

La sesión empieza a las 18.30 h de la tarde el último viernes de cada mes. Durante la hora y media que aproximadamente dura el Kaffè & Parlå, se reúnen los asistentes en mesas redondas para poder hablar con la mayor fluidez posible y pasar un buen rato.

Iván Moreno viene regularmente al Kaffè & Parlå e intenta no perderse ningún encuentro. Charla animadamente practicando el noruego que ya empieza a dominar, y señala que es muy bueno tener esta oportunidad de conocer más gente. Para Iván, la cultura noruega fue aquel factor con el que se sintió más identificado y el que le impulsó al estudio de la lengua: “Los noruegos tienen un interés o pasiones similares a las que puedo tener yo. Estoy cogiendo una sensación muy buena viendo cómo viven ellos disfrutando de cosas muy sencillas como la naturaleza”.

Ivan Moreno, estudiante de noruego: «los noruegos tienen un interés o pasiones similares a las que puedo tener yo».

Los países nórdicos son un punto de atracción por muchos motivos, y uno de las atracciones principales es sin duda, el mundo laboral. Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia e Islandia ofrecen oportunidades y condiciones laborales buenas, y precisamente fue el entorno laboral finlandés el que llamó la atención de Luis Alejo. Luis ha estado viviendo en Finlandia una temporada y en un futuro no descarta volver allí. Aunque el finés pueda ser un idioma complicado, asevera que “comunicarse a nivel básico es alcanzable en unos meses, mientras vivía allí llegué a tener un nivel aceptable, por lo menos de hacerme entender. La cuestión es adaptarse al país, comenzar a hablar el idioma, a hacer amigos”.

Luis Alejo: «comunicarse en finés a nivel básico es alcanzable en unos meses».

Pau Fabregat, que en estos momentos estudia danés, contempla la posibilidad de ir a vivir a Dinamarca en un futuro. Esta es su primera vez al Kaffè & Parlå y la primera impresión que destaca a pesar de los primeros nervios es positiva, “me parece bien porque hay comida, bebida, gente para hablar…”. Como aliciente cree que en sus estudios dominar el danés podría serle muy beneficioso.

Pau Fabregat, estudiante de danés: «En Dinamarca tienen un nivel de vida más relajado, son más educados, más cálidos y agradables».

Institut Nòrdic es la única escuela de España en la que se pueden estudiar los cinco idiomas nórdicos. Con una trayectoria de más de 35 años de experiencia y todos los niveles de aprendizaje, IN agrupa casi de 400 alumnos con inquietudes múltiples y diversas. La motivación de los estudiantes puede provenir de su situación familiar, de su afinidad con la cultura nórdica o del interés por futuras oportunidades laborales o educativas.

Laia Olivares estudia sueco en Institut Nòrdic porque le gusta el norte, y considera que Kaffe & Parlå “es una manera de conocer a más gente de Institut Nòrdic y de practicar el sueco”, ya que en su día a día tiene pocas oportunidades para hacerlo.

Laia Olivares, estudiante de sueco: «algunos tópicos de Suecia están exagerados, como que es muy difícil hacer amistades, simplemente la forma de hacerlo es distinta».

Laia conoce bien Suecia, ya que ha viajado al país durante varias veces y piensa que algunos de los tópicos que circulan están exagerados. ¿Por ejemplo? En referencia a las amistades. “No es muy difícil hacer amistades – explica – pero la forma de relacionarse es distinta. Necesitas estar en un club, tener un hobbie…”. También destaca cualidades positivas que ha visto en su cultura: “creo que es una sociedad organizada y tranquila. Se vive con más seguridad”.

Todo el mundo es bienvenido al Kaffè i Parlå, sólo hace falta perder la timidez y dejarse contagiar por la melodía animada de una buena conversación nórdica. El dinamismo que se desprende en los grupos, las canciones improvisadas y un café entre las manos, hacen que el ambiente sea relajado y fluya la comunicación.

Jannina Korhonen: “Los estudiantes quieren aprender algo más que un idioma”

Jannina Korhonen, profesora de sueco en Institut Nòrdic

Los nórdicos suelen ser polifacéticos, pero Jannina Korhonen destaca incluso entre ellos. Empieza el día con una sesión de ashtanga, continúa enseñando sueco y, si hay suerte, acaba por la noche en algún club escuchando su grupo underground  favorito, Inquisición. Además de ser profesora de sueco, Jannina lo es también de inglés, castellano y matemáticas. Nació en Mikkeli, en la zona de los lagos de Finlandia, ha estudiado en Tampere y vivido en Estocolmo. LEER MÁS