Esther Andrés, médica en Estocolmo: «Estoy muy feliz aquí y hace mucho tiempo que dejé de pensar en volverme a España»

Esther y su pareja, Gabriel, han encontrado en Suecia un lugar ideal para vivir en familia.

Todo empezó hace unos siete años con un fuerte deseo de cambiar aires. Esta zaragozana extrovertida y habladora (ahora también en sueco) se marchó con su pareja, Gabriel, a hacer una estancia en Pello, un pueblo en la Laponia finlandesa pegado a Suecia. Ahora trabaja como médica de familia en Estocolmo y se muestra contenta e integrada. Tiene claro que su vida está en Suecia y volver no está en sus planes. Ha estudiado sueco en Institut Nòrdic mediante clases particulares en Aula Virtual.  

 Por Hannu ArvioREAD MORE

Anabel Real, cantante de ópera y licenciada en Traducción e Interpretación: “Para mí, escuchar es la clave para aprender sueco”

Desde el nivel principiante hasta el B1 (tercer curso) en solo un año y medio. Es lo que ha conseguido esta soprano políglota que cree que para avanzar rápido en los idiomas no hay que verlos como una obligación. Le gusta escuchar música, pódcast, leer y ver series y películas; y lo hace también para estudiar sueco.

Anabel en una actuación reciente en el Auditorio Municipal de Ourense

¿Por qué estudias sueco?
No tengo un motivo exacto. Me gustan las lenguas, he estudiado muchas y el sueco siempre me ha llamado la atención.

¿Qué idiomas sabes?
Catalán, castellano, inglés, alemán, italiano, francés, sueco, y sabía algo de polaco. Siempre me han interesado los países nórdicos, pero antes de apuntarme quise hacerme una idea de cómo era la lengua y vi que entendía muchas cosas gracias a hablar alemán. Encuentro muchas similitudes con las raíces de las palabras, los verbos… Me apasiona comparar las palabras en distintas lenguas.

Desde el punto de vista de una cantante de ópera, ¿cómo suena el sueco?
Tiene sonidos que en otras lenguas no utilizo. Por ejemplo, la letra a suena a veces como una melodía. Es una lengua en la que la entonación es importante porque influye en el significado de las frases, cosa que no ocurre en otras que conozco, como el alemán.

¿Crees que ser cantante de ópera y dominar la sonoridad te facilita aprender sueco?
Creo que mi oído musical me ha ayudado mucho en todas las lenguas que he aprendido. Tengo memoria visual, pero mi memoria auditiva es mucho mejor; aprendo muy rápido simplemente escuchando. Cantar ópera puede que ayude, ya que estudiamos mucha fonética y eso me ayuda a identificar cómo se colocan los sonidos en la boca y reproducirlos más fácilmente que otras personas.

Así que captas más fácilmente la sonoridad…
Sí, por ejemplo, cuando la profesora indica que el sonido de una a es diferente al de otra, lo noto.

¿Estás pensando en incluir algún repertorio en sueco?
Sí. He pensado en incluir algunas piezas de Stenhammar, Alfvén, Norqvist, Peterson-Berger o Sibelius, un compositor que, aunque no es sueco, tiene canciones en este idioma.

Solo llevas un año y medio estudiando y ya estás en el B1 (tercer curso). Has avanzado muy rápido. ¿Qué te parece el idioma en sí?
Creo que el sueco puede resultar más sencillo en función de las lenguas que ya hablas. Yo por defecto lo comparo siempre con el alemán, que es el idioma que utilizo cada día y, claro, al no tener declinaciones y no conjugar los verbos, se aprende más rápido. Difícil no es, pero hay otras cosas especiales, como palabras muy largas que cuesta más recordar cómo se escriben. El mismo sonido se puede escribir con diferentes grafías.

Te encanta acudir al Kaffè i Parlå, el intercambio lingüístico que se celebra en Institut Nòrdic cada dos meses, ¿verdad?
Sí. Cuando empecé hace año y medio, fui a la primera sesión. No podía hablar, pero entendía. Luego, por cuestiones de trabajo no pude volver y, cuando lo hice, encontré una chica sueca y noté que ya podía mantener una cierta conversación. ¡Solo en un año! Aquello me animó mucho a seguir.

Muchas veces los estudiantes acaban creando una metodología propia para avanzar con el idioma. ¿Cuál es tu metodología de aprendizaje?
Para mí, escuchar sueco es la clave, e Internet facilita mucho encontrar material, tanto pódcast como vídeos en que puedes descubrir gente que habla de temas interesantes, como libros, películas o series. También suelo leer bastante en el idioma cuando alcanzo un cierto nivel. Lo importante es que para aprender no debes verlo como una obligación. Hay que incluir cosas agradables en el día a día, escuchar música de ese país, cantarla, pronunciarla…

¿Profesionalmente te verías en Suecia?
Mañana mismo me iría si me contrataran. No he mirado las posibilidades que hay, pero es cuestión de ponerse a buscar agentes, audiciones… Nunca se sabe…

¿Hay alguna palabra que hayas aprendido que te guste en especial?
En la clase se habla mucho de cultura sueca y me encanta el concepto de fredagsmys que consiste en juntar a toda la familia en un día y hora determinados para comer, ver películas, charlar, desconectar… Yo no lo he hecho nunca en casa y me parece muy atractivo.

Canal de Youtube de Anabel Pérez Real, soprano

 

Angel Romero, estudiante de finés: “Soy muy finlandés en muchas cosas”

De Ciudad Juárez a Tampere pasando por Institut Nòrdic. Angel Romero se muda a Finlandia con la idea de vivir allí como un finlandés. En esta interesante entrevista nos cuenta su opinión sobre el finés y Finlandia.

Angel Romero: «Finlandia ha cambiado mucho mi mentalidad. Te hace ser más abierto».

 

¿Cuál fue tu primera impresión cuando escuchaste el finés?

Sentí que era un idioma que no se parecía a nada de lo que había oído antes. Lo veía muy complicado y con palabras muy muy largas.

Ahora llevas estudiándolo un par de años. ¿Ha cambiado tu opinión? 

Ahora lo veo más sencillo de lo que me pareció en su momento, quizás porque he tenido contacto con el idioma a nivel personal y eso me ha ayudado bastante. Ya no se me hace tan complicado, aunque lo es.

¿Cuál es el secreto para aprender finés? 

Creo que es importante tener a alguien con quien practicarla pareja, amigos… A mí también me funcionó ver películas en inglés o en español con subtítulos en finés y, en general, todo aquello que permite adquirir vocabulario. Puedo entender muchas conversaciones porque entiendo más o menos el vocabulario utilizado.

Empezaste a aprender finés porque tu pareja es finesaAhora estás preparando la mudanza para ir a Tampere. ¿Pensabas que acabaría ocurriendo eso? 

Cuando mi novia y yo nos conocimos hace casi 7 años, no pensé en ello, pero al año siguiente ya sí. Quería estar con ella y pensé que en un futuro lo más probable es que nos fuéramos a vivir a Finlandia. De hecho, al casarnos ya lo tuve claro.

¿Así que ya tenías claro que podrías vivir en Finlandia?

Sí, lo tenía claro porque la conocí allí. Viví allí dos meses, y aunque fue en verano, la cultura me gustó como para planteármelo.  

 Los mismos finlandeses dicen que Tampere es la ciudad donde les gustaría vivir. Es una ciudad que goza de muy buena fama. ¿Tú lo has notado, en Tampere? 

Sí. Tampere fue la primera ciudad que conocí de Finlandia, donde estuve dos meses. Es más pequeña que Helsinki, pero lo sigues teniendo todo y hay menos tráfico, menos jaleo, y es más barata. Estar cerca de los lagos es un punto a favor. Además, es un lugar con un gran tejido empresarial y trabajo abundante en mi sector, el de la ingeniería.  

¿Qué le atrae de Finlandia a un mexicano de Ciudad Juárez? 

Me atrae mucho el tema de la organización. En mi país no hay demasiado orden y yo soy una persona muy organizada. Cuando viví en Alemania ya lo experimenté y me sentí muy cómodo. En Finlandia las reglas funcionan, los trámites funcionan. Para mí, Finlandia es sinónimo de orden y eficiencia. Se pagan impuestos, pero se ven reflejados en la vida diaria.  

¿Aspiras a integrarte como un finlandés más y obtener la nacionalidad? 

Sí, de hecho, ya me he informado sobre el tiempo que necesito para obtener la nacionalidad finlandesa, y obviamente uno de los requisitos es el finlandés. Después de 4 años, que es lo que necesito, no debería de haber ningún problema para pasar el examen. 

 ¿Te gustan las costumbres finlandesas? 

No he esquiado nunca, pero me gustaría probarlo. Por el resto, soy muy finlandés en muchas cosas. De hecho, soy un adicto al avanto (nadar en invierno en un agujero en el hielo).  Cuando voy a Finlandia siempre me atrevo, haga el tiempo que haga. También me encanta ir a buscar setas al bosque. Estoy adaptado porque voy muy a menudo a Finlandia. 

 ¿Te ha sorprendido haberte adaptado tan rápido? 

Sí, he cambiado mucho mi mentalidad, incluso hasta en cuestiones religiosas. En Finlandia casi toda la población es luterana o agnóstica. Yo soy católico, pero cada vez me hago más liberal en ese aspecto. En México es impensable que te puedas casar en una misma boda con un sacerdote católico y uno luterano. Esas cosas te abren los ojos y te hacen ser más abierto.  

 Te vas a Finlandia habiendo conseguido ya trabajo allí, ¿verdad? 

Sí, he conseguido trabajo en una empresa sueca, Sandvik, que se encuentra también en Finlandia. En todo caso, es una empresa nórdica.  

¿Qué expectativas tienes? 

Va a ser un reto profesional, porque supone avanzar respecto a lo que hacía aquí. Pero también lo va a ser en otro sentido, no tanto por el idioma, porque trabajaré en inglés, sino por la adaptación al ambiente laboral. La cultura empresarial es más abierta. Aquí en la empresa en que trabajaba eran muy tradicionales y allí son muy innovadores, lo que es nuevo para mí. Además, aunque me voy a una empresa internacional, muchas de las personas que hay allí son fineses y hablan en finés, lo que me obligará a aprenderlo mejor para integrarme. También me apuntaré a los cursos que ofrece la empresa para aprender el idioma, algo que considero muy positivo. 

 ¿Cómo son las condiciones laborales que te han ofrecido? 

Son mejores que las de aquí. Hay excepciones, claro, pero en general los salarios son más elevados que en España.  A parte de eso hay muchas ventajas sociales. En la empresa a la que me voy me entregan una tarjeta para actos culturales, que se puede usar para ir a conciertos y eventos. Además, esta empresa cuenta con gimnasio, algo que parece ser habitual en Finlandia. De hecho, tenemos hasta una piscina.  

 ¿Crees que contarás pues con un poder adquisitivo elevado, teniendo en cuenta los salarios y el precio de la vida? 

Sí, muy elevado. Soy afortunado por contar con buena educación y experiencia en poco tiempo y siento que voy a un lugar donde tendré un poder adquisitivo mayor del que imaginaba, porque de los empleos que me ofrecieron este supera de sobras el límite respecto a lo que estaba buscando.
 

Margarida Plana, CEO y propietaria de EoEnergia: “Animo a las empresas a que hagan negocios allí”

Margarida Plana: “Creo que cuando eres mayor aprendes idiomas de forma diferente, es más sencillo”

Según Margarida Plana, CEO y propietaria de EoEnergia, apasionada del norte e ingeniera, los países nórdicos son excelentes para visitar como turista, pero también muy interesantes para establecer negocios. Ella estudia noruego porque ve que es una manera buena de generar confianza con sus clientes y, además, le encantan los idiomas.READ MORE

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Jordi Martín se enamoró de la manera de trabajar de los daneses, fundó su empresa de diseño nórdico en el momento perfecto y el éxito ha sido rotundo. Estudia danés para profundizar sus conocimientos sobre Dinamarca y para estar al tanto de lo que ocurre en el diseño nórdico.READ MORE

Joan Casanovas: “Dinamarca es un país con sentido común”

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Para Joan Casanovas, las razones que le impulsaron a estudiar danés son sobre todo familiares. Joan está casado con una danesa y tiene dos hijos ya adultos con doble nacionalidad española-danesa. Este economista y empresario ya conoce Dinamarca y a los daneses muy bien, pero quiere saber más y para eso estudiar el idioma es fundamental.
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Jannina Korhonen: “Los estudiantes quieren aprender algo más que un idioma”

Jannina Korhonen, profesora de sueco en Institut Nòrdic

Los nórdicos suelen ser polifacéticos, pero Jannina Korhonen destaca incluso entre ellos. Empieza el día con una sesión de ashtanga, continúa enseñando sueco y, si hay suerte, acaba por la noche en algún club escuchando su grupo underground  favorito, Inquisición. Además de ser profesora de sueco, Jannina lo es también de inglés, castellano y matemáticas. Nació en Mikkeli, en la zona de los lagos de Finlandia, ha estudiado en Tampere y vivido en Estocolmo. READ MORE